martes, 20 de octubre de 2009

EMOCION VESPERAL (Ernesto Noboa y Caamaño) lizbette leon


Hay tardes en las que uno desearía embarcarse y partir sin rumbo cierto y, silenciosamente, de algún puerto, irse alejando mientras muere el día.
Emprender una larga travesía y perderse después en un desierto y misterioso mar, no descubierto por ningún navegante todavía.
Aunque uno sepa que hasta los remotos confines de los piélagos ignotos le seguirá el cortejo de sus penas.
Y que, al desvanecerse ese espejismo, desde las glaucas ondas de abismo , le tentaran las ultimas sirenas .